El gobernador Salomón Jara Cruz presentó en conferencia de prensa el plan integral con el que su administración, en coordinación con el Gobierno de México y el comisionado municipal temporal, buscará restablecer la gobernabilidad y “recuperar la grandeza” del pueblo de Juchitán de Zaragoza, tras la crisis institucional derivada de la detención de su alcalde y la posterior desaparición de poderes del Ayuntamiento.
En materia de seguridad, el gobernador anunció un despliegue operativo de carácter permanente que incluye 50 elementos de las Fuerzas Especiales Binnizá —cuerpo de élite estatal— y 217 elementos de corporaciones regulares, con el objetivo de garantizar el orden público y evitar que la comunidad quede desprotegida durante la transición administrativa.
En el eje de prevención de las causas, Jara detalló que 19 dependencias del gobierno estatal participarán en el reforzamiento de 40 acciones y programas integrales dirigidos a la población juchiteca, orientados a atender factores sociales que, según el discurso oficial, han sido aprovechados por el crimen organizado para ganar arraigo en la región.
Respecto a la figura del comisionado municipal, el mandatario estatal señaló que entre sus responsabilidades inmediatas estará la reorganización completa de la policía municipal —actualmente bajo revisión tras el desarme preventivo realizado por la SSPC— y garantizar el funcionamiento continuo de al menos 20 servicios municipales básicos, como recolección de basura, alumbrado público y agua potable.
Con este plan, el gobierno estatal busca demostrar resultados concretos más allá del discurso político, en un municipio de más de 113 mil habitantes que quedó sin autoridad electa y que representa, para la región del Istmo, un caso de referencia sobre qué tan profunda puede ser la infiltración del crimen organizado en gobiernos locales.










