El presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, alias “Quetu”, fue detenido la tarde del 23 de septiembre en un operativo conjunto de la Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad federal y la Fiscalía General de la República, en coordinación con corporaciones estatales.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), el edil habría participado, fomentado y encubierto actividades delictivas vinculadas a la célula “Los Cromos”, brazo operativo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la región del Istmo, señalada por extorsión, cobro de piso, narcomenudeo, homicidio y secuestro. La orden de aprehensión fue por los delitos de extorsión agravada y contra la seguridad del estado. En el mismo operativo fue detenida otra persona identificada como “La Parka”.
El gobernador Salomón Jara Cruz relacionó directamente esta detención con la denuncia pública de la diseñadora muxe Elvis Guerra, quien semanas atrás fue atacada a balazos en su vivienda tras denunciar extorsión. Según el mandatario, el testimonio de la artesana “fue el vaso que derramó el agua” y ayudó a destapar la red de extorsión que operaba en el municipio.
Jara aseguró que “en Oaxaca nadie estará por encima de la ley” y reconoció el trabajo del gabinete de seguridad federal. Sin embargo, también admitió públicamente que le “duele” cuando algún funcionario de Morena “cae en la tentación y cambia su misión por ambición” —un reconocimiento inusualmente directo sobre corrupción dentro de su propio partido.
Tras la detención, se registraron bloqueos de mototaxistas en apoyo al alcalde detenido, aunque la Secretaría de Gobierno (Sego) aseguró que la circulación y las actividades cotidianas se mantienen con normalidad en Juchitán.
Con esto, la denuncia de una sola persona —una artesana que solo pedía “vivir tranquila”— terminó destapando presuntos vínculos entre un alcalde en funciones y una célula del CJNG. La pregunta que queda es cuántos casos similares permanecen sin denunciarse en otros municipios del Istmo.










