La presidenta sostuvo que las reacciones violentas no ocurren en todas las detenciones. La oposición y las encuestas mantienen la seguridad como tema sensible.
El jueves 29 de octubre se registraron bloqueos carreteros y vehículos incendiados en Matamoros y Río Bravo, Tamaulipas, después de un operativo federal que terminó con la detención de un presunto integrante de la delincuencia organizada. Al día siguiente, en su conferencia matutina, Sheinbaum confirmó que la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional cuentan con un operativo especial, y que existe un protocolo para responder a los cierres de carreteras, aunque no anunció más elementos para el estado. Adelantó también que el Gabinete de Seguridad emitiría un comunicado con más detalles.
Preguntada sobre si estos hechos son una constante, respondió que no: dijo que a diario se detiene a presuntos delincuentes sin que haya esas reacciones y que, en este caso, sí ocurrió.
El antecedente de 2026
La respuesta se da en un año marcado por operativos de alto impacto. El 23 de febrero, la detención y abatimiento de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, provocó una jornada de violencia y bloqueos en 20 estados, tras lo cual Sheinbaum dijo que lo más importante era proteger a la población. Ambos episodios muestran el patrón que preocupa a los especialistas: las capturas de líderes criminales suelen ir seguidas de reacciones violentas.
Lo que dicen los datos y las encuestas
La presidenta ha defendido su estrategia afirmando que han disminuido los homicidios y que se ha detenido a casi 50 mil presuntos delincuentes. Sin embargo, la encuesta de El Financiero de julio mostró que seguridad y corrupción siguen entre los temas peor evaluados de su gobierno.









